Feligres SPJM
“Llegue como inmigrante hace tres anos, solo y sin conocer a nadie en esta ciudad. Los primeros meses fueron muy duros: extranaba a mi familia, no tenia trabajo estable y sentia que no pertenecia a ningun lugar. Un domingo pase frente a la parroquia y escuche la musica de la misa. Entre por curiosidad y desde ese dia no he dejado de venir. La parroquia se convirtio en mi segunda familia. Aqui encontre apoyo, amistad y una comunidad que me recibio con los brazos abiertos sin importar de donde viniera. Me ayudaron a conseguir trabajo, me invitaron a participar en el grupo de jovenes y hasta celebre mi cumpleanos con ellos. Hoy soy parte activa de esta comunidad y doy gracias a Dios por haberme guiado hasta este lugar sagrado que transformo mi vida por completo.”